El cordón umbilical es una pieza fundamental dentro del proceso de gestación del bebé. Es el nexo de unión entre la madre y el bebé, el medio por el que el bebé se nutre y oxigena su sangre. Sin embargo, una vez el bebé ha nacido, el cordón umbilical pierde su utilidad y debe ser desechado. Al menos así era hasta hace unos años.
El cordón umbilical ha pasado de ser un desecho biológico inservible que se tiraba después del parto, a convertirse en una fuente perfecta para trasplantes, una pieza que se puede utilizar para tratar múltiples enfermedades y que además contiene multitud de células madre, fundamentales para la investigación biomédica.






